Inicia la contienda electoral en el Estado de México

Desde el primer minuto del 3 de abril, los candidatos del PRI, PRD, PT, Acción Nacional, y Morena, iniciaron sus campañas de manera oficial en busca de la gubernatura que se disputará el 4 de junio en el Estado de México. En el municipio de Atlacomulco, bastión priista, Josefina Vázquez Mota se reunió con miles de simpatizantes de Acción Nacional. Delfina Gómez Álvarez, de Morena, lo hizo en Texcoco ante más de 2,000 simpatizantes y de donde fue presidenta municipal en el periodo de 2013-2015. Alfredo del Mazo hizo lo propio en Tlalnepantla, abanderado por una coalición conformada por el PRI-PVEM-PES-Panal. Y finalmente, el perredista Juan Zepeda, arrancó campaña en el municipio de Nezahualcóyotl, donde fungió como presidente municipal.

Para contender por la gubernatura mexiquense, se registraron un total de 7 contendientes. Aunque de menor notoriedad, a la lista de candidatos mencionados se suma el ex presidente municipal de Metepec, Óscar González Yáñez por el Partido del Trabajo (PT), mientras que dos candidatos independientes: Isidro Pastor y Teresa Castell, que lograron obtener las más de 300 mil firmas ciudadanas solicitadas como requisito indispensable para su aspiración, también formarán parte de la contienda.

La elección en el Estado de México, a llevarse a cabo el próximo 4 de junio, se perfila como una de las más cerradas en la historia de la entidad. Las encuestas de intención de voto apuntan a que hasta el momento es una elección de tercios.  Según la encuesta más reciente de Reforma, realizada en marzo a votantes potenciales de la entidad, existe un empate técnico entre los tres candidatos punteros: la panista, Josefina Vázquez Mota, con 25% de intención de voto por debajo de Delfina Gómez Álvarez de Morena con 28% y el priista Alfredo del Mazo Maza con 29%.

Vázquez Mota pierde en favor de Morena

Hace unos meses quienes se perfilaban como principales competidores del PRI eran el PRD y el PAN, partidos con fuerza en la entidad y que cuentan con corrientes propias dentro del suelo mexiquense. Inclusive, se especuló en medios nacionales sobre una posible coalición entre ambos partidos (el PAN y el PRD), sin embargo, se estima que dicha alianza se frustró al no coincidir ambas partes en la elección del candidato.

Lo que ha sido una sorpresa en el Estado de México, es la fuerza que ha tomado Morena de cara a la gubernatura. Ésta debe entenderse por la coincidencia de tres factores: la figura de Andrés Manuel López Obrador como líder simbólico del partido, la caída de popularidad de Josefina Vázquez Mota ante los cuestionamientos sobre la procedencia de sus ingresos y la buena reputación de la candidata Delfina, que tiene la confianza de gran parte del electorado.

Precisamente es la candidata de Morena quien más se ha beneficiado de la caída en las preferencias electorales de Josefina Vázquez Mota, candidata del Partido Acción Nacional (PAN). La candidata blanquiazul fue cuestionada por un posible desvío de recursos públicos hacia su fundación Juntos Podemos el semestre pasado, al ser acusada de recibir más de mil millones de pesos del gobierno de Enrique Peña Nieto. Además, la semana pasada, se dio a conocer una investigación de la Procuraduría General de la República (PGR) a sus seis hermanos y a su padre por el delito de lavado de dinero.

Además, la candidata no ha presentado su declaración 3 de 3, como ya lo hizo la candidata de Morena y Alfredo del Mazo, abanderado del PRI. Esto ha provocado que Vázquez Mota pierda terreno en favor de Delfina Gómez Álvarez, quien ha aprovechado el efecto Andrés Manuel López Obrador para sumar adeptos.

Lo que se juega Ricardo Anaya

De no revalidar el PRI la gubernatura del Estado de México, se llevaría a cabo la primera alternancia en la entidad. Esto significaría un duro golpe para el partido tricolor, que reduciría sus posibilidades de hacerse con la presidencia en 2018, ahora como tercera fuerza política nacional.

Ante dicha amenaza, los dirigentes del tricolor y de partidos de oposición como Morena y el PAN tienen todos sus esfuerzos focalizadas en la gubernatura mexiquense, que reviste de especial importancia en términos electorales y de asignación de presupuesto.

Paralelamente a la lucha por la gubernatura, los principales partidos comienzan a preparar el terreno de la elección presidencial. Quien se está jugando gran parte de su destino es Ricardo Anaya, quien como dirigente nacional del partido designó como parte de su estrategia a Vázquez Mota en una decisión controvertida y que encontró resistencia dentro del mismo partido.

El desgaste del panismo viene de las corrientes internas del mismo partido, específicamente la del exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle y la aspirante a candidata presidencial, Margarita Zavala, quienes serían los principales beneficiados de cara a la candidatura presidencial del PAN, de no ser electa Vázquez Mota en la entidad.  La gubernatura del Estado de México, es quizás una de las batallas más importantes que librarán las principales fuerzas nacionales de cara a 2018. Se estima que tanto el PRD como el PRI no castigarán a Vázquez Mota porque terminarían por favorecer a Morena.

El PRI intentará aferrarse a su principal bastión para aumentar sus posibilidades, cada vez más escasas de hacerse con la presidencia. Morena, apelará con la figura de Delfina y la fuerza simbólica de López Obrador para hacerse con el poder de la entidad con más número de votantes en México. Finalmente, el PAN, se estima que de ganar Vázquez Mota terminaría por fortalecerse no solo frente al electorado, sino que contaría con un líder con legitimidad probada que logre cohesión dentro del partido.