Las elecciones en el Estado de México

A menos de un mes de las elecciones estatales en el Estado de México, que se llevarán a cabo el próximo 4 de junio, el día de ayer, los candidatos a la gubernatura estatal presentaron sus propuestas en materia de economía y empleo; desarrollo sustentable, salud y educación en el segundo debate.

El segundo debate se realizó entre los seis candidatos a la gubernatura del Estado de México. Alfredo del Mazo, como candidato de la coalición del PRI, PVEM, Panal y PES; de Morena, Delfina Gómez; el representante del PRD, Juan Zepeda; la panista Josefina Vázquez Mota; el candidato del Partido del Trabajo, Óscar González y la independiente Teresa Castel.

Radiografía del Estado

El Estado de México está conformado por 125 municipios, 40 distritos electorales federales y 45 distritos locales, que representan igual número de presidencias municipales y diputaciones federales y locales respectivamente.

Es verdad que los comicios en esta entidad son considerados como los más importantes, previo a los de 2018. Por un lado, ya que aquí se concentra cerca del 15 por ciento del padrón electoral y por otro, debido a que en poco más de 70 años no ha habido alternancia en el ejecutivo estatal.

En las últimas cuatro elecciones para la gubernatura de la entidad, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha sido el claro ganador. Adicionalmente, el 67.2 por ciento del territorio de la entidad es dominado por el PRI, es decir, 84 de los 125 municipios del estado son gobernados por este partido.

De igual manera, en el orden federal, el PRI cuenta con 31 diputados de mayoría relativa, el PAN y el PRD con 4 y Morena con una diputada. Por otra parte, a nivel local hay un orden similar.

El segundo debate

Antes del segundo debate, las encuestas publicadas colocaban al candidato del PRI, Alfredo del Mazo – con el mayor porcentaje de aceptación -, y a la contendiente de Morena, Delfina Gómez, en los primeros lugares de la contienda electoral. Al mismo tiempo, reflejaron la caída de la panista Josefina Vázquez Mota a la competencia por el tercer lugar con el perredista Juan Zepeda.

El segundo debate confirmó al priista Alfredo del Mazo y a Delfina Gómez, de Morena, como los punteros en las encuestas y, por lo mismo, sobre quienes se centraron los ataques.

Los temas a tratar en este debate eran salud, educación, economía, empleo y desarrollo sustentable. A pesar de esto, los candidatos decidieron centrarse en temas que se presentaron en el primero: corrupción y seguridad.

Por un lado, los candidatos del PAN, Morena, PRD, PT y la independiente, Teresa Castell, dedicaron gran parte del debate a realizar críticas y acusaciones dirigidas al priista Alfredo del Mazo. Estas acusaciones incluyeron temas de corrupción, la cercanía del candidato con OHL y Grupo Higa, la protección del narcotráfico, entre otras.

Con respecto al tema del alza en los precios de la gasolina, las candidatas del PAN y Morena señalaron al PRI como el partido responsable. Así mismo, los candidatos, resaltaron que el deterioro ambiental en el estado era resultado de la corrupción del PRI.

Por otro lado, el candidato del PRI centró sus acusaciones en su principal contrincante, Delfina Gómez de Morena. Del Mazo subrayó la falta de experiencia y determinación de la candidata y puso en duda la capacidad de la misma para gobernar. Al mismo tiempo, reiteró la importancia del voto responsable de los mexiquenses para “no poner en juego su futuro”.

Otra acusación que se le hizo a la candidata de Morena fue sobre el tema de los maestros y la relación con Elba Esther Gordillo.

Es importante resaltar que durante el debate el candidato del PRD, Juan Zepeda, negó declinar por cualquier candidato y aseguró que seguirá encabezando su campaña y su movimiento. Es verdad que, aunque el contendiente sigue subiendo en las encuestas, aún se encuentra lejos de alcanzar el primer lugar. Adicionalmente, sigue siendo el candidato con menor cobertura por parte de los medios de comunicación.

Las propuestas

Durante el segundo debate entre los aspirantes a la gubernatura, los contendientes presentaron las propuestas que implementarán en tres ámbitos diferentes, en caso de ganar los comicios del próximo 4 de junio.

En primer lugar, con respecto al tema de economía y empleo, del Mazo advirtió el riesgo que votar por Morena representa para las inversiones de la entidad. Además, recordó que el partido se ha opuesto a la construcción del nuevo aeropuerto internacional que, aseguró, generará millones de empleos.

En segundo lugar, en el tema de desarrollo sustentable, todos los candidatos reconocieron los graves niveles de deterioro ambiental que hay en el Estado, y criticaron que estos fueran resultado de las recientes administraciones.

Finalmente, en educación y salud continuaron las lamentaciones sobre las malas condiciones de los centros de salud y la poca cobertura con la cuenta el actual sistema de salud. Con respecto a la educación, el candidato del PRD mencionó la necesidad de una nueva reforma “pedagógica” y los candidatos coincidieron en la necesidad de mejorar el sistema.

A pesar de que, hasta cierto punto, los candidatos presentaron sus propuestas; el debate se centró en una serie de ataques y críticas entre los contendientes. Además, el formato del mismo no permitió un verdadero diálogo ni el intercambio de ideas.

Es cierto que las opiniones públicas, así como los partidos de oposición insisten en que la injerencia del proceso electoral en el Estado de México es mayor que en otras entidades. Por lo mismo, existe la creencia de que esta elección, al preceder la elección presidencial, determina o permite predecir los resultados de la misma.

Ejemplos como las elecciones del 2000 y 2006 son suficientes para contradecir este argumento, ya que los gobiernos de Arturo Montiel y Enrique Peña Nieto precedieron a los gobiernos de Vicente Fox y de Felipe Calderón.

Aun cuando, las posibilidades de que el PRI gane las elecciones estatales son altas considerando los datos y la historia del Estado, eso no significa que las circunstancias no permitan a la oposición lograr una victoria. De cualquier modo, sería fundamental no ver al Estado de México como un botín o trampolín hacia la carrera presidencial.