Qué se espera de las elecciones en el Estado de México

Tras más de 80 años con el mismo partido en el poder, las elecciones en el Estado de México serán las más cerradas en los últimos años. Es verdad que, la situación de inseguridad y los altos niveles tanto de corrupción como de pobreza son factores que han beneficiado a la oposición durante el período de campañas.

El Estado de México es considerado uno de los bastiones más importantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y al mismo tiempo, un laboratorio electoral de las elecciones presidenciales del próximo año. Debido a esto, el resultado en las elecciones del próximo domingo tendrá un efecto importante no sólo en el estado, sino en todo el país.

El Instituto Electoral del Estado de México informó que se instalarán 18 mil 605 casillas básicas, contiguas, extraordinarias, así como las casillas especiales en los 45 distritos que dividen los 125 municipios que conforman el estado. Adicionalmente, se espera que el próximo domingo 11 millones 317 mil 686 mexiquenses acudan a emitir su voto para elegir al nuevo gobernador de la entidad.

Lo que dicen las encuestas

El pasado miércoles, 31 de mayo, diversos medios publicaron la última encuesta que les permite la ley electoral, ya que el Código Electoral del Estado de México prohíbe la publicación o difusión de encuestas o sondeos de opinión del 1 al 4 de junio.

Las encuestas reflejan una contienda cerrada, debido a que los candidatos del PRI, Alfredo del Mazo, y de Morena, Delfina Gómez, tienen un margen muy estrecho de diferencia en cuanto a las preferencias de los electores. Del mismo modo y dependiendo de la encuesta, Juan Zepeda del PRD y Josefina Vázquez Mota del PAN ocupan el tercer y cuarto lugar en la competencia electoral.

A continuación, se muestran algunas de las encuestas publicadas por 5 de medios relevantes.

Tabla 1. Encuesta realizada por el Universal

Fuente: elaboración propia con datos de fuentes públicas

Tabla 2. Encuesta realizada por el Reforma

Fuente: elaboración propia con datos de fuentes públicas

Tabla 3. Encuesta realizada por el Financiero

Fuente: elaboración propia con datos de fuentes públicas

Tabla 4. Encuesta realizada por Consulta Mitofsky

Fuente: elaboración propia con datos de fuentes públicas

Tabla 5. Encuesta realizada por Excélsior

Fuente: elaboración propia con datos de fuentes públicas

Es relevante mencionar que la jornada electoral del próximo domingo, 4 de junio, también se llevará a cabo en otros tres estados del país. Por un lado, en Veracruz, habrá elecciones en los 212 municipios del estado, el cual concentra el 6.55 por ciento del padrón electoral. Por otro lado, en Coahuila, se elegirá al gobernador, 12 diputados de representación proporcional y 20 ayuntamientos, donde se definirán los cargos de 197 regidores. Finalmente, en Nayarit, se elegirá al nuevo gobernador.

Sería importante seguir los resultados de estas contiendas, porque actualmente los gobernadores de Coahuila y de Nayarit son priistas y de acuerdo con las encuestas hay una gran probabilidad de que ganen los candidatos del PAN en ambos estados. De ser así, este sería un suceso significativo para la democracia en ambas entidades, ya que al igual que en el Estado de México en Coahuila nunca ha habido alternancia y en Nayarit sólo en una ocasión en 1999.

Camino a 2018

A pesar de que se llevarán a cabo elecciones en cuatro entidades, es cierto que el Estado de México es la que ha obtenido mayor atención. Algo que es cierto es que estas elecciones son un parteaguas para las elecciones presidenciales del 2018 puesto que el Estado de México es uno de los estados más importantes a nivel federal en materia electoral. Esto se debe a que la entidad cuenta con el mayor número de ciudadanos inscritos en el padrón electoral y por ende en la lista nominal del país; la cual contaba con 11,023,636 ciudadanos hasta junio 2015 – año en que se llevaron a cabo las últimas elecciones en ese estado -, es decir, representa el 13.19 por ciento del total del padrón electoral nacional.

Gráfica1. Porcentaje de participación de los estados en el padrón electoral nacional por entidad (2015)

Elaboración propia con datos del INE

Estas características convierten al estado en un componente estratégico de los procesos electorales y del escenario de lo que podría suceder en las elecciones presidenciales del 2018. Consecuentemente, se podría decir que quien gane el Estado de México tendrá un bono de poder político significativo.

Adicional a esto, será interesante ver como dependiendo del resultado se comenzarán a formar alianzas entre los diferentes partidos. Por una parte, una alianza de las izquierdas con Morena y su candidato Andrés Manuel López Obrador a la cabeza. Por otra parte, si el PRI llegara a perder su último bastión político, una restructuración interna del partido y de sus objetivos sería de esperarse. Sin embargo, sería muy arriesgado asegurar que el proceso electoral en el Estado de México se replicará a nivel nacional en el 2018.

Antes de los comicios

La gran relevancia que tienen las elecciones para los ciudadanos es indiscutible, a tal grado que se espera la mayor participación de votantes en toda la historia del Estado de México, superando al 47% de participación que se obtuvo en 1999. Aunado a esto, el empate técnico que sitúan las encuestas de mayor relevancia en el país entre el candidato del PRI, Alfredo del Mazo Maza y la candidata de Morena, Delfina Gómez; hacen que no exista un candidato que se perfile de manera contundente hacia el triunfo – como ocurre en Nayarit y Coahuila – ocasionando que llegado el día de la elección puedan suscitarse una serie de eventos violentos y delitos electorales tales como:

  • La coerción hacia los ciudadanos por parte de grupos afines a los partidos políticos para que voten por su candidata o candidato según sea el caso;
  • La quema o robo de casillas electorales;
  • La compra de votos ofreciendo dinero, despensas, o algún servicio;
  • Amenazar con la cancelación de programas sociales;
  • Condicionar bienes o servicios adicionales a los otorgados por los programas sociales en caso de ganar la elección.

Por tal motivo la FEPADE en conjunto con la Policía Federal, así como policía estatal y municipal establecieron un operativo especial de vigilancia y seguridad para la jornada electoral, en el que participan más de 17 mil elementos; los cuales establecerán una vigilancia permanente antes, durante y después de llevarse a cabo las votaciones en 35 municipios donde se concentra el 80 por ciento de la población y de las casillas para votar con tal de evitar los incidentes antes mencionados.

Amenaza de fraude o de impugnación

Una vez llevada a cabo la votación, el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) tendrá que ser muy preciso en el momento de dictaminar un ganador en las elecciones debido a que de darse un triunfo con un margen muy reducido resultará en una impugnación de las elecciones por parte del segundo lugar, con el argumento de un posible fraude electoral.

Ejemplo de esto lo hemos visto con el dos veces candidato a la presidencia de la República Andrés Manuel López Obrador quien en ambas ocasiones perdió e impugnó la elección; por lo cual es de esperarse que ante un triunfo del PRI objete un fraude electoral.

Del mismo modo, el Partido de la Revolución Institucional, quien ha gobernado el Estado de México por más de 88 años, no se quedará de brazos cruzados al ver perdido su bastión más importante en toda la República, por lo que, al igual que Morena es de esperar que ante una derrota impugne las elecciones argumentando que el partido vencedor cometió delitos electorales.

Por tal motivo es de suma importación que el operativo puesto en marcha por parte de la FEPADE y Policía Federal alcance los objetivos que se plantearon para llevar en paz y sin incidente una de las elecciones más importantes del país.

Algo que es cierto es que la actual contienda por la gubernatura mexiquense será una de las más cerradas en los últimos años, por lo que se podría esperar que sin importar el resultado de la votación habrá una impugnación del mismo. De esta manera, este conflicto poselectoral se verá traducido en inestabilidad. Además, por la importancia del estado, el hecho de que un partido de oposición pudiera llegar a la gubernatura y más adelante a la presidencia tendría consecuencias evidentes. En principio, crearía un clima de incertidumbre y preocupación entre la población.