La Interpol y México: ¿cooperación real o ficticia?

Milenio reportó que “La PGR solicitó a la Interpol la emisión de una ficha roja para detener al ex gobernador César Duarte” lo que, con el reciente arresto de un miembro de la mafia italiana, marca la segunda vez en el año que la agencia internacional colabora con México.

Interpol es una organización internacional que busca facilitar la cooperación policial entre agencias en distintos países, pero que, en contraste con la percepción habitual de la población, no hace uso de sus propios recursos para llevar a cabo los arrestos, sino que únicamente facilita la comunicación entre comisarías y en ciertos casos, puede llegar a proveer de información a las agencias policiacas locales para llevar a cabo sus funciones.

Una de las principales herramientas que ofrece la Interpol es emitir las ya mencionadas fichas rojas, cuyo propósito es dar alta visibilidad internacional a un caso criminal que se dé dentro de un país adscrito a esta organización, y que pretende buscar la detención, arresto o restricción de movimientos para propósitos de extradición.

Más este mecanismo no es una respuesta a todos los problemas, e incluso tiene serias limitaciones. A pesar de que sí se les da mayor visibilidad a casos fichados, la Interpol no puede obligar a ningún estado miembro a llevar a cabo un arresto, o extradición. Adicionalmente, existen preocupaciones relacionadas con el abuso de fichas rojas por parte de algunos gobiernos con fines políticos, religiosos, etc. lo que va en contra de la intención de la organización.

México no está exento de esto, ya que en el 2006 se emitió una ficha roja en contra del líder de la unión de mineros Napoleón Gómez Urrutia, cuyo equipo legal logró rescindir la ficha roja después de convencer a la Interpol de que la emisión de ésta se debía a una persecución política. A esto se agrega que, en el 2008, el entonces representante de la Interpol en México, Ricardo Gutiérrez Vargas, fue arrestado debido a nexos con narcotraficantes.

Y en años más recientes, han existido problemas con casos para los que México no pidió fichas rojas y que marcan inconsistencias con la recientemente emitida en contra de Duarte. Dos ex gobernadores de Tamaulipas, Tomás Jesús Yarrington Ruvalcaba y Eugenio Javier Hernández Flores, son buscados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, pero ninguno de ellos tiene una ficha roja de la Interpol. A diferencia de Duarte, a Hernández ni siquiera se le han levantado cargos en su contra en México, a pesar de la existencia de un acuerdo bilateral entre México y Estados Unidos para el combate a la delincuencia organizada.

Una de los efectos de ser fichado por un gobierno es que dificulta mucho la movilidad internacional, debido a que, al ser fichado, oficiales fronterizos pueden ver la alerta, lo que dificulta viajar y limita la movilidad de un presunto responsable.

A pesar de las limitaciones inherentes de la Interpol, esta organización sigue ofreciendo una manera de limitar la movilidad de un individuo a nivel mundial, elemento estratégico que no se debe negar. Su cooperación siempre se sabrá valiosa y hoy se requiere más que nunca, cuando temas como el combate al narcotráfico y terrorismo forman parte de la agenda internacional.Por ello, es importante realizar un esfuerzo por incrementar la percepción que la comunidad internacional y la Interpol tienen respecto a México en materia de cooperación y seguridad.