Llegan refuerzos de la SEDENA para Tamaulipas

Medios reportan la llegada de 3,000 militares a Tamaulipas en los próximos días a fin de reforzar las labores de seguridad pública. Se espera que la mayoría de estos elementos sean trasladados a municipios de la frontera norte, donde los últimos meses ha tenido lugar el mayor número de eventos violentos.

La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) busca reforzar las labores de seguridad del Grupo Antisecuestro de Tamaulipas y de la Gendarmería Nacional, las cuales mantienen una presencia permanente en municipios como Nuevo Laredo, Matamoros y Reynosa.

Luis Crescencio Sandoval, General de Brigada del Estado Mayor, informó a Milenio que actualmente existen cinco unidades de la SEDENA en Tamaulipas. Para el General, aun con las bajas y los heridos resultantes del combate a la inseguridad, no se dará marcha atrás en el combate a la delincuencia.

La participación de las fuerzas armadas en labores de seguridad pública

Desde el inicio del sexenio del presidente Felipe Calderón (2006-2012), comenzó la implementación de las Bases de Operaciones Mixtas (BOM), como estrategia del Gobierno Federal para hacer frente a la inseguridad en los lugares con mayor incidencia delictiva, en coordinación con los gobiernos estatales y municipales.

Tamaulipas es uno de los estados con mayor presencia de fuerzas de militares, y también uno en los que la implementación de BOM ha tenido mejores resultados.

El Mapa 1 muestra los cambios en la incidencia delictiva y el número de BOM. Se puede observar que, de 2014 a 2015, en Tamaulipas los homicidios dolosos se redujeron de manera importante. No obstante, para estados como Chihuahua y Veracruz, la violencia incrementó.

Las BOM tienen un impacto significativo en la incidencia delictiva como se muestra en el Mapa 1. En éste, se puede observar como al incrementarse la presencia de los BOM, la incidencia delictiva puede incrementar o disminuir, lo que mantiene los cuestionamientos sobre la efectividad de la participación de los militares en labores de seguridad pública.

Mapa 1. Cambio en incidencia delictiva y bases de operaciones mixtas

Tamaulipas en cifras

A pesar de los avances en materia de seguridad en Tamaulipas, la entidad se mantiene en los primeros lugares de incidencia delictiva en el país. Ciertamente, en los últimos meses, Tamaulipas ha sido escenario de muchos hechos violentos entre grupos de la delincuencia organizada, como por ejemplo aquel registrado el 29 de septiembre de 2016, con tres enfrentamientos entre bandas rivales en Ciudad Victoria que dejó como saldo siete personas muertas.

De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), Tamaulipas se posiciona a nivel nacional como: el 12° en homicidios dolosos con una tasa de 16.02 por cada 100,000 habitantes; el 1° en secuestros con una tasa de 4.27 por cada 100,000 habitantes; el 16° en extorsiones con una tasa de 2.85 por cada 100,000 mil habitantes como lo muestra la Gráfica 1.

Gráfica 1. Tasas de incidencia delictiva por cada 100,000 habitantes en Tamaulipas

¿Qué podemos esperar?

Es importante que se refuerce la presencia de la autoridad en los lugares de mayor conflicto, no obstante, es un error asumir que el simple incremento del estado de fuerza es la respuesta a una crisis de seguridad.

La seguridad pública, entendida como una materia concurrente, requiere de la participación de los tres órdenes de gobierno. En los últimos 10 años, las mejoras en la gestión policial -eje central de la política de seguridad de las dos últimas administraciones federales- únicamente se han llevado a cabo en algunos estados y municipios, lo que implica que la estrategia de seguridad no se ha materializado por parte de todos los actores responsables de su implementación. En Tamaulipas se ha hecho un importante esfuerzo por mejorar los cuerpos de seguridad, no obstante, esto no ha sido suficiente.

Si bien la Federación se ha responsabilizado en varios casos de la seguridad local ante situaciones de emergencia, las administraciones locales y estatales no han hecho lo propio y se han aprovechado de dichas coyunturas para renunciar a su responsabilidad en el tema.

Es más, al día de hoy no existen incentivos para que administraciones locales, con severas crisis de inseguridad y violencia, asuman los costos (financieros, políticos y sociales) de tomar las riendas de las tareas de seguridad pública.

Se prevé que en un par de meses la violencia aumente, a pesar del incremento de la presencia de la autoridad. Por ello, es importante reforzar las políticas de prevención de los delitos en los municipios de mayor incidencia delictiva por encima de la implementación de una política confrontativa

Aunque la violencia ha sido un tema presente en el debate nacional desde 2006, la política de seguridad de México, así como las instituciones responsables de su ejecución, han operado bajo un esquema inercial y en el que, independientemente de los incrementos puntuales en el estado de fuerza en espacios específicos, no ha habido cambios radicales en la estrategia. Mientras no se ponga atención en la prevención del delito y la mejora de las capacidades institucionales locales, se estima que no habrá resultados significativos en materia de seguridad pública en el mediano plazo.