Motines: consecuencias del Sistema Penal

El pasado 30 de octubre en el penal de Chiconautla, Estado de México, se desato una riña que implicó la participación de 300 elementos de la policía estatal para retomar control del penal. Como consecuencia resultaron dos personas heridas: un reo y un interno.

De acuerdo con el reo José Humberto Pérez en entrevista con Ciro Gómez para Grupo Fórmula “El motivo por el cual se suscitó el motín fueron inconformidades desde la llegada del comandante José de Jesús Ramírez, ya que ha aumentado la corrupción”. Esta declaración, en conjunto con el comunicado oficial donde se declaró que la riña comenzó cuando un grupo de internos intentó agredir al reo Luis “N” como consecuencia de que los reclusos que le brindaban protección fuesen reubicados, son indicativos de un problema más amplio en la administración del penal.

Es importante destacar que dicho suceso, no es un problema que se limite a Chiconautla. La ingobernabilidad dentro de los penales es un problema con el que ha lidiado México desde antes que se incorporase el nuevo sistema penal y es un problema que persiste: solamente en último año se han visto motines en penales en Acapulco, Monterrey y Nuevo León. Ejemplo de esto es el motín ocurrido en Nuevo León, destacable debido al alto número de víctimas: 49 muertos y 12 lesionados.

El equipo de B Analytics abordo previamente este tema y reconoció la necesidad de implementar cambios en el sistema penal con el propósito de abordar problemas que siguen siendo relevantes tales como: que grupos criminales aún ejercen influencia dentro de penales, los penales permanecen sobrepoblados, hay violaciones de derechos humanos y las condiciones no permiten la reinserción a la sociedad.

La recomendación M-5/2017 que envió la CNDH al comisionado Nacional de Seguridad, de manera similar, encuentra problemas en las condiciones dentro de penales y sugiere cambios a los mecanismos internos en el sistema penal. Estos cambios incluyen, pero no se limitan a:

  • La contratación de personal adecuado
  • Asegurarse de que se cuenten con servicios y personal médico suficiente
  • “la designación de un servidor público con capacidad de decisión para entablar diálogo permanente con personal del mecanismo nacional, a fin de que a través de él sea remitida la información relacionada con el cumplimiento oportuno de las recomendaciones formuladas y sean coordinadas las referidas visitas de seguimiento”.

A pesar de evidencia clara de un problema sistémico, por el momento es difícil pensar que la situación en sistemas penitenciarios va a mejorar: el ombudsman nacional, Luis Raúl González, afirma que “No basta con tener los recursos También debe de existir voluntad política de los gobiernos estatales para mejorar la situación [en los penales].” Adicionalmente recordó que desde hace varios años la CNDH ha recomendado que se cambien las condiciones de los penales, lo que evidencia la falta de voluntad política para que se dé un cambio necesario.