De “dreamers” a ilegales

El plan migratorio conocido como Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) fue creado, en junio de 2012, por decreto oficial del entonces presidente, Barack Obama. Este programa consiste en otorgar un permiso de dos años, renovable, para residir y trabajar a los dreamers, es decir quienes llegaron ilegalmente a Estados Unidos siendo niños. De esta manera, el DACA evitaba temporalmente la deportación; sin embargo, no garantizaba la ciudadanía futura, ni la residencia permanente.

Según cifras de la Oficina de Ciudadanía y Servicios Migratorios (UCSI, por sus siglas en inglés), a la fecha, el programa protege a 799 mil 77 niños y jóvenes migrantes que se encuentran viviendo en Estados Unidos.

Lamentablemente, el pasado 5 de septiembre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la eliminación definitiva de este programa y otorgó un plazo de seis meses al Congreso, antes de su suspensión definitiva para determinar una legislación alternativa que defina el estatus legal de los dreamers.

Los mexicanos: principales afectados por Trump

Los principales afectados por esta decisión serán los 622 mil 170 dreamers mexicanos, que representan el 77.8% de los beneficiados por el programa.

Gráfico 1. País de origen de los dreamers (beneficiados por DACA)

Fuente: Elaboración propia con cifras de la Oficina de Ciudadanía y Servicios Migratorios (UCSI)

Todos contra Trump

La reacción de la sociedad estadounidense ante el anuncio de la eliminación de DACA no se hizo esperar. En el estado de California, –principal país de residencia de los dreamers (grafico 2) y el más afectado por la eliminación del programa–, las autoridades del estado anunciaron que están “preparadas” para denunciar y tomar las medidas legales necesarias para proteger el programa migratorio DACA: “queremos enviar un mensaje muy claro a la Administración Trump: estamos preparados para denunciar para defender el programa DACA”, afirmó Xavier Becerra, fiscal general de California.

Gráfico 2. Lugar de residencia de los beneficiarios aprobados por DACA

Fuente: Elaboración propia con cifras de la UCSI

Frente a la Casa Blanca, el Departamento de Justicia y en diferentes ciudades del país se llevaron a cabo protestas ciudadanas.

Las empresas estadounidenses (entre las que se incluyeron Amazon, Apple, Facebook, Cisco, eBay, entre otras) también expresaron su oposición ante la eliminación del plan migratorio. Más aun, en la semana previa al anuncio más de 400 empresarios firmaron una carta dirigida al presidente y a los líderes en el Congreso, advirtiendo la importancia de los dreamers en la economía del país.

Públicamente, tanto demócratas como republicanos, incluido el líder republicano en la Cámara de Representantes, Paul Ryan, condenaron la decisión.

Por su parte, el ex presidente Obama expresó que la decisión de su sucesor es “mala, decepcionante y cruel”. Además, agregó: “cualesquiera que sean las quejas de los estadounidenses acerca de la migración, en general, no deberíamos amenazar el futuro de este grupo de jóvenes que están aquí sin culpa alguna, que no representan ninguna amenaza, que no han tomado nada del resto de nosotros.”

Las consecuencias

Pese a que los republicanos consideraron la creación del programa un abuso de poder por parte del ex presidente Obama, no se puede negar que la eliminación del DACA traerá consigo muchas consecuencias negativas, no sólo para los cerca de 800 mil niños y jóvenes migrantes, sino para la nación americana en general.

Sobre el estatus migratorio, de acuerdo con la resolución de Trump, todos los dreamers que tengan sus permisos vigentes no se verán afectados por la misma. Del mismo modo, a quienes se les venza su permiso de residencia en los próximos seis meses podrán renovarlo antes del próximo 5 de octubre. Sin embargo, no se aceptarán nuevas solicitudes. Además, cuando estos permisos expiren, las personas no tendrán la posibilidad de trabajar legalmente, de asistir a centros educativos y podrán ser deportados en cualquier momento. El Center for American Progress, estima que tras la eliminación del programa se deportarán cerca de 685 mil trabajadores, lo que provocará una pérdida de más de 460.300 millones de dólares para el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos, en los próximos 10 años.

Ahora, el futuro de los dreames está en manos del Congreso. Por ello, deberán   tomar en consideración que el programa ha permitido estudiar a casi la mitad de los jóvenes y niños migrantes (46%) y que el 91% trabaje de manera legal con un mejor salario comparado con el resto de los migrantes. Además, que el programa también ha beneficiado a Estados Unidos, pues hay evidencia de que al poco tiempo de recibir el DACA, el 6% de los jóvenes iniciaron un negocio – que van desde empresas de tecnología hasta portales de artesanías en Internet, así como compañías de asesoramiento para la preparación de la declaración de impuestos-. Finalmente, deberán tomar en consideración la elevada popularidad del programa desde su activación en el 2012 (63% de los adultos en Estados Unidos), mientras que, según resultados de una encuesta elaborada por el Global Strategy Group, en 2016, el 58% de los estadounidenses se oponían a su eliminación.

Esperemos que la nueva legislación proteja a esta comunidad de niños y jóvenes migrantes y les permita continuar contribuyendo a la sociedad estadounidense, como lo ha hecho hasta el momento.