Eva Cadena y el ejemplo de la política mexicana

En un nuevo video, Eva Cadena se ve recibiendo un millón de pesos para impulsar una iniciativa de ley en favor de unos supuestos empresarios de Veracruz. Éste es el tercer video que sale a luz pública de esta diputada local con licencia recibiendo recursos ilícitos para fines ilegales.

Según versiones de la diputada y del periódico “El Universal” (medio de comunicación que tiene en su poder esos videos) los tres videos corresponden a diferentes momentos y hacen notar la proclividad de la diputada Cadena por participar en actos de corrupción.

Al respecto, sobre este hecho, se pueden destacar dos elementos: la exposición mediática de estos videos como parte de una campaña tanto para desprestigiar a MORENA y debilitar su fuerza en las elecciones de 2017 en el Estado de México, así como debilitar el fuerte impulso que tiene el líder y fundador del partido, Andrés Manuel López Obrador de cara a las elecciones presidenciales de 2018; y segundo, el ejercicio indebido de la función pública por parte de la diputada Cadena.

Se puede destacar lo fácil que es corromper a una servidora pública en favor de agendas particulares e intereses que difícilmente sean en beneficio de la mayoría de la población y de los votantes de la diputada Eva Cadena. Esto es solo una muestra del problema político de México con diputados que fácilmente pueden alejarse de las agendas de sus votantes sin que esto represente un final en sus carreras políticas.

Por una parte, también se hace notar el control que tienen los líderes de los partidos sobre sus diputados y sus militantes, pues en el mismo video, la diputada afirma que si vota en favor de la propuesta de presupuesto del gobernador, podría ser expulsada del partido. Por otra parte, las consecuencias de un proceso de rendición de cuentas de los políticos hacia sus votantes propicia que los primeros lucren con sus funciones como servidores públicos en favor de quien les ofrezca más dinero. Los servidores públicos que recurren a esta práctica, en su mayoría, no enfrentarán videoescándalos que pongan en peligro sus carreras políticas y continuarán alternando cargos públicos sin que la población sepa exactamente de sus logros en cada uno de ellos.

Este videoescándalo es un buen ejemplo del problema de representatividad de las instituciones políticas mexicanas, que se puede describir como un problema de agente-principal, en otras palabras, los votantes (principal) eligen un representante (agente) que impulse políticas públicas en favor de ellos, sin embargo, existen incentivos para que estos agentes formulen otras políticas públicas y se desvíen de los objetivos de sus votantes.

Eva Cadena es solo un ejemplo de este problema, que pareciera que afectó severamente a una de los partidos políticos más jóvenes de México (MORENA). Estos videos seguirán apareciendo mientras no se modifiquen los incentivos de los políticos en cometer este tipo de actos, tal vez, la solución a corto plazo sea una sanción intrapartidista y legal para Eva Cadena por sus posibles delitos. No obstante, en definitiva, el principal daño que se le puede causar a los políticos es evitar que continúen son sus carreras políticas y esto se logra, primeramente, con la reelección y con la transparencia dentro de las instituciones gubernamentales.