Narcotráfico: el tabú de la Ciudad de México

Las autoridades capitalinas, incluido el Jefe de Gobierno, constantemente han negado la presencia de narcotráfico en la Ciudad de México. De hecho, reiteradamente, se dijo que la incidencia delictiva creciente en la ciudad correspondí­a a la operación del nuevo sistema de justicia penal y no al crimen organizado.

Lamentablemente para estas autoridades, la evidencia demuestra todo lo contrario: desde las confrontaciones entre células delictivas, los numerosos operativos de la PGR en las delegaciones, hasta la expansión del narcomenudeo. Sin embargo, no reconocer y afrontar el problema ha permitido la expansión del narcotráfico y el crimen organizado en la ciudad, dejando desprotegida a la población más vulnerable: los jóvenes y adolescentes.

20 mil narcotienditas en CDMX

De acuerdo con datos de la Secretarí­a de Seguridad Pública (SSP), en 2015, se tení­a conocimiento de 13 mil puntos de venta de drogas; para 2017, se contabilizaron 20 mil. En promedio, se calcula que en cada delegación existen mil seiscientas narcotienditas, siendo las delegaciones más afectadas por el narcomenudeo Gustavo A. Madero, Iztapalapa y Cuauhtémoc.

En Madero, el informe indica que en las 177 colonias se puede conseguir droga. La cocaí­na, el cristal y la marihuana las sustancias más vendidas. Segunda datos de la dependencia, en promedio se inician 500 carpetas de investigación al año por el delito de narcomenudeo, de las cuales 22% corresponden a esta zona.

Por su parte, Cuauhtémoc ocupa el segundo lugar tanto en consumo como venta de drogas con el 20% de las detenciones; siendo, la zona Rosa, el corredor Roma-Condesa, el Centro y Tepito los lugares con más puntos de venta documentados. Las principales drogas consumidas son la marihuana, la cocaína y cristal.

En tercer lugar, la delegación de Iztapalapa aporta el 20% del total de detenidos de la ciudad. La demarcación es considerada más bien zona de “paso y trasriego” de droga. En sus 199 colonias las ventas principales son activo, cristal, marihuana y cocaí­na.

Cabe mencionar que en los últimos años también se ha detectado un incremento en demarcaciones del sur de la Ciudad, como Coyoacán, Magdalena Contreras, Xochimilco, Milpa Alta, Tlalpan y Tlahuac; delegaciones en los que tradicionalmente el consumo de drogas era menor.

Cartel de Tlahuac-Chalco

El incremento de narcotráfico en estas delegaciones del sur, fue causado precisamente por el fortalecimiento del Cartel de Tlahuac. A cargo de Felipe Jesús Pérez, alias “El Ojos”, el cartel nacido en la Ciudad de México a partir de la desintegración del cartel de “La Mano con Ojos”, controló la distribución y venta de drogas del sur de la ciudad y la zona metropolitana, alcanzando un poder como ningún otro cartel en los últimos años. “El Ojos” se convirtió en el último gran capo de la Ciudad de México. La organización fue la que se encargó de surtir de todo tipo de droga esta zona hasta el Valle de Chalco. Mientras en 2015 se tení­a registro de apenas 200 puntos de venta en las cinco delegaciones, para 2017 la cifra aumentó a 3 mil puntos. Y aunque el narcomenudeo era su principal actividad, también cometieron otros delitos violentos, como secuestros y homicidios, además de extorsiones.

Con el tiempo, las autoridades se dieron cuenta de su poder y trataron de capturarlo, sin embargo, estos pusieron resistencia. El crecimiento fue de tal magnitud que requirió el involucramiento de la Marina para frenar la expansión del cartel. Este ocurrió precisamente el enfrentamiento del pasado 21 de Julio. Como respuesta ante la amenaza de las fuerzas armadas, un grupo de mototaxistas “dedicados al narcomenudeo” quemaron tres microbuses y un camión para bloquear la avenida principal y evitar la llegada de las autoridades a la zona. Durante el “narcobloqueo” –una práctica asociada con los grandes cárteles de la droga” elementos de la marina fueron atacados por más de 300 hombres encapuchados. Según las autoridades, durante el enfrentamiento murieron ocho personas, entre estas el líder del cartel.

Menores: los más vulnerables

Pese a todo, el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, afirmó que Tlahuac no es un Cartel como los otros del paí­s, sino un grupo de narcomenudistas simplemente, manteniéndose siempre firme al discurso que ha mantenido por más de 10 años, en el que ha afirmado una y otra vez que en la Ciudad no operan cárteles, sino solo células delictivas. Si los ejecutados, las extorsiones, el operativo de la Marina y el narcobloqueo en Tlahuac, no demuestran que la Ciudad de México se ha convertido en un territorio más en la disputa nacional por el control de rutas y drogas, nada lo hará. El problema radica en que, independientemente de la denominación que se le de, sean cárteles o grupos criminales, el daño que causan a la sociedad es el mismo. Negar el problema solo expone a la población más vulnerable: los niños y adolescentes.

En el caso del narcomenudeo, el principal mercado son los mejores de edad. De acuerdo con la última Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (2016-2017), el consumo de drogas en adolescentes en México se ha incrementado 125 por ciento. El cartel de Tlahuac, por ejemplo, incrementó la venta y consumo de drogas en las delegaciones del sur mediante la coptación de jóvenes de secundaria, y es que las drogas son de lo más accesibles hoy en día. Son vendidas en centros deportivos, tienditas, incluso por whatsapp. De acuerdo con Antonio Mazzitelli, representante para México de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, a nivel mundial, la venta de droga ví­a internet ha crecido de 200 a 400 por ciento. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Adicciones (ENA), el consumo de drogas en la Ciudad de México supera al promedio nacional de 5.7 por ciento. Además, se ha notado un incremento en el consumo de inhalantes, principalmente en menores de 14 años. Sin embargo, el resultado más preocupante es que la edad de inicio de consumo de drogas es cada vez menor. Esperemos que el próximo jefe de gobierno lo haga mucho mejor.