Se filtran conversaciones entre Trump y Peña Nieto

Greg Miller, un corresponsal en temas de seguridad del Washington Post, obtuvo las transcripciones de las llamadas telefónicas que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump tuvo con el presidente de México, Enrique Peña Nieto y con el Primer Ministro de Australia, Malcolm Turnbull, durante sus primeros días como mandatario de este país.

De acuerdo con la fuente, Trump dedicó la mayor parte de la llamada a intentar convencer al presidente mexicano de dejar de decir que México no pagará por el muro. Incluso –en algún momento de la llamada-, el presidente estadounidense describió el muro como “el tema menos importante a discutir” y mencionó que lo mejor para ambas administraciones era conciliar. Algunos otros temas que se discutieron durante la llamada entre los dos mandatarios fueron la imposición de potenciales tarifas a los bienes mexicanos y el combate contra el comercio de drogas.

Por su parte, el presidente Peña Nieto dijo que la promesa de campaña de Trump –en la cual aseguraba que México pagaría por el muro- “es un tema relacionado con la dignidad de México y va con el orgullo nacional de mi país”, por lo cual, su posición “ha sido y continuará siendo muy firme al decir que México no puede pagar por el muro.”

Sería importante resaltar que, en una parte de las transcripciones, el presidente estadounidense parece estar ofreciendo asesoría política al mandatario mexicano. “Quiero que seas tan popular que los mexicanos pedirán una enmienda constitucional en México para que puedas postularte otra vez por otros seis años más.”

Las implicaciones de la filtración

Es verdad que, las conversaciones se filtraron en un momento clave en el que México se está preparando para las renegociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Debido a esto, algunos mexicanos interpretaron la reacción de México ante las exigencias del presidente estadounidense como un intento por salvar el TLCAN a cualquier costo y como una muestra de que “no ha habido firmeza en el comportamiento diplomático.”

Sin embargo, otros consideraron que la reacción del mandatario mexicano fue adecuada, ya que evitó una confrontación innecesaria en donde no había nada que ganar. Un ejemplo es el presidente del Senado, Pablo Escudero, el cual consideró que Peña Nieto se comportó a la altura de las circunstancias: “Peña Nieto fue contundente y tajante al reafirmar que su posición ha sido y seguirá siendo firme al asegurar que nuestro país no pagará por ese muro, incluso ante la intimidación de Trump de no continuar las negociaciones con nuestro país.”

Al mismo tiempo, el fiscal General de Estados Unidos, Jeff Sessions, condenó las filtraciones de información confidencial a la prensa, incluyendo la transcripción de la conversación telefónica entre Trump y Peña Nieto. De acuerdo con Sessions, “estas filtraciones lastiman al país”, por lo mismo, declaró que quien filtre información de este tipo “será investigado y procesado.” Del mismo modo, Lindsay Walters, secretaria adjunta de Prensa en la Casa Blanca, resaltó que “es una cuestión de seguridad nacional cuando las conversaciones del presidente se filtran a la prensa”, ya que “ello impide que haga su trabajo al negociar con líderes de otros países.”

Es evidente que la filtración de las transcripciones de la llamada del mandatario estadounidense con el presidente mexicano tuvo muchas implicaciones. No obstante, una que llama la atención fue la devaluación del peso ante el dólar como consecuencia de la revelación de la llamada entre ambos presidentes. Esto debido a que, uno de los temas que se discutieron durante la llamada fue la posibilidad de la imposición de aranceles a los productos mexicanos. De esta manera, según datos del Banco de México (Banxico), el peso sufrió una depreciación del 0.27 por ciento.

Aun cuando la conversación entre Donald Trump y Enrique Peña Nieto se llevó a cabo hace más de seis meses, es claro que muchos de los temas que se discutieron en la misma continúan siendo relevantes para ambos jefes de Estado. Por lo mismo, es preocupante que en el margen de la renegociación del TLCAN la mayoría de estas cuestiones sigan sin resolverse, al igual que la actitud que ambos mandatarios –fuera de las opiniones que se podrían tener sobre si sus reacciones fueron las correctas o no durante la llamada- han tenido ante estas temáticas que claramente son fundamentales, no solo para la relación bilateral, sino para el bienestar de los dos países en general. Sin embargo, pareciera ser que ambos presidentes están más preocupados por su imagen ante los medios de comunicación que por encontrar una verdadera solución para estas problemáticas que tanto la necesitan.