40 mil millones de pesos, lo que costará reconstruir el país

Los pasados 7 y 19 de septiembre, fueron días muy complicados para México. Dos terremotos de magnitud 8.2 y 7.1 devastaron gran parte de estados como Chiapas, Oaxaca, Puebla, Morelos, Guerrero y la Ciudad de México, dejando más de 400 personas fallecidas y miles más sin casa esto debido a que colapsaron o porque tienen daño estructural impidiendo que puedan regresar a ellas.

Después de ocurridos estos sucesos, sociedad civil, países, empresas tanto nacionales como transnacionales, dieron muestra de solidaridad y apoyo, donando millones de dólares, víveres, herramientas de construcción – con la finalidad de remover escombros, – materiales de curación y limpieza además de miles de voluntarios que llegaban a las zonas de colapsos con el propósito de ayudar en lo que se necesitará en ese momento, desde levantar cascajo hasta acomodar los víveres que cada vez era más; los países enviaron a México grupos de expertos rescatistas con el objetivo de apoyar a la Secretaría de Marina en sus trabajos de rescate de personas con vida atrapada entre los escombros.

En cambio, la clase política, durante los primeros días no realizó una sola declaración en solidaridad de los afectados por el sismo, no fue sino hasta que la sociedad civil empezó a exigir su ayuda y donativos por medio de Redes Sociales, que partidos como Morena, PAN, PRD y MC expresaron su solidaridad con la ciudadanía.

El primero de ellos fue MORENA cuyo presidente nacional, Andrés Manuel López Obrador, a través de su cuenta de Twitter, propuso donar en un principio el 20 por ciento del presupuesto para las campañas políticas del próximo año, incrementándolo al 50 por ciento después de ocurrido el sismo del 19 de septiembre con el fin de ayudar a todos los Estados involucrados desde la Ciudad de México hasta Oaxaca y Chiapas.

A esta propuesta se le sumo el Frente Amplio Democrático, FAD, integrado por el PAN, PRD y MC quienes desde un inicio plantearon donar el 100 por ciento del presupuesto otorgado para el gasto de campañas en las elecciones del siguiente año que tendrían todos los partidos. Adicional a esto también propusieron un plan de austeridad, donde mencionan los siguientes puntos.

  • Reducir los topes de campaña, “basta de campañas tan costosas en un país con tantas necesidades”
  • Reorientar el presupuesto del gobierno Federal para apoyar a los damnificados y familiares
  • Eliminar todos los seguros de gastos médicos mayores de los altos funcionarios, es decir que se atiendan en el ISSSTE
  • Eliminar viáticos, prestación de celulares y gasolina entre otros
  • Eliminar gasto en publicidad del Gobierno salvo en salud, turismo y protección civil

Adicionalmente el Partido Revolucionario Institucional, (PRI), así como el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) renunciaron al presupuesto que les quedaba por otorgarles en 2017 el cual es equivalente a 258 MDP para el PRI y 84 MDP para PVEM, solicitando a los demás partidos que de igual manera donen el dinero que les corresponde al último trimestre del año.

De aceptar el resto de los partidos la suma alcanzaría casi mil millones de pesos que se podrían donar de manera inmediata a los damnificados, con las regulaciones, auditorias y seguimientos correspondientes

Gráfica 1. Monto que podría destinar cada partido por concepto de recursos a recibir durante 2017

Fuente: Elaboración propia con fuentes abiertas 

Es importante mencionar que de donar el 100 por ciento del presupuesto destinado a las campañas políticas del próximo año se recaudaría un total de 6 mil 778 millones de pesos que equivale al 17% de lo que se calcula costará la reconstrucción de los estados afectados, tasado en 40 mil millones de pesos.

Es de esperarse que ante la presión social y a un año de las elecciones más grandes en la historia del país, los partidos políticos hayan salido a dar declaraciones en pro de los damnificados, ofreciendo sus recursos para poder ayudarlos. Populismo, demagogia o realidad al final accedieron a lo que la sociedad exigía, pero ¿qué consecuencias puede traer estas propuestas?

  • Al no tener financiamiento público, los partidos tendrían que ver la forma de hacerse de recursos para su financiamiento los cuales en un principio tendrían que provenir de simpatizantes y militantes
  • En un país donde la corrupción es existente y hasta cierto punto cotidiana, las regulaciones o auditorías, así como la transparencia de recursos públicos tendría que ser eje fundamental a partir de que los partidos dejen de recibir dichos recursos. Puesto que un desvió de recursos de los Gobiernos locales, estatales o posiblemente federales apoyado al partido del cual es participe se puede dar de manera más frecuente.
  • Adicional a esto, el crimen organizado se puede adentrar más al gobierno tanto local como estatal apoyando con recursos a partidos cuyos candidatos apoyen o faciliten el trabajo ilícito de dichos grupos.