Conflicto magisterial: laberinto sin fin

El 30 de septiembre de 2016, las empresas de transporte Primera Plus, Parhíkuni y ETN suspendieron las corridas de autobuses en gran parte de las carreteras de Michoacán por no haber garantías de seguridad. Ello luego de que estudiantes normalistas bloquearan carreteras, y retuvieran y quemaran autobuses para exigir la liberación de los 49 compañeros detenidos a principios de septiembre.

El 27 de septiembre al menos al menos unos 300 normalistas de la Organización de Normales Oficiales del Estado de Michoacán (ONOEM) exigían 1,200 plazas automáticas para los egresados de las ocho escuelas normales oficiales, y para ello retuvieron siete vehículos y prendieron fuego a dos tráileres en la carretera Carapan-Zamora. Dos días después, los normalistas retuvieron al director de la policía municipal del Chilchota, y a otros cinco policías municipales de Arantepacua.

La agudización del conflicto magisterial

Desde los enfrentamientos en Nochixtlán, Oaxaca, entre policías federales, estatales y maestros disidentes, el conflicto magisterial contra la Reforma Educativa se ha agudizado, al tiempo que las opciones de la intervención federal se han reducido drásticamente.

En agosto, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) convocó a un paro de labores para no iniciar el ciclo escolar ago-dic 2016. A finales del mes, la CNTE calificó de exitoso el boicot al inicio de clases e informó que, en Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca más de 50% de las escuelas no abrieron sus puertas para dar clases.

Por su parte, autoridades del Gobierno Federal a través del secretario de Educación Aurelio Nuño afirmaron que 99% de las escuelas en todo el país comenzaron labores dando clases a 26 millones de alumnos.

El paro de labores en Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca, colocó al gobierno ante la encrucijada de aplicar la ley o administrar el conflicto. Despedir a los maestros faltistas o tolerar su ausencia.

El 7 de septiembre Aurelio Nuño aseguro que 1,600 maestros en Oaxaca serian despedidos por acumulación de faltas o por no presentarse a evaluación, 300 en Michoacán y alrededor de 2,000 en Chiapas.

Para el 11 de septiembre, tres semanas después de que la CNTE iniciara el paro de labores, 500 elementos de la policía municipal desalojaron un campamento de maestros en el zócalo de la ciudad de Oaxaca. El 13 de septiembre maestros de la sección siete en Chiapas afirmaron que el entonces subsecretario de Gobernación Luis Miranda propuso reanudar las negociaciones, pero sin firmar ningún acuerdo por escrito. Y el 15 del mismo mes, los maestros que ocupaban la plaza Melchor Ocampo, en Morelia, Michoacán, desalojaron el espacio reiterando que se mantendrían en la lucha.

Finalmente, el 23 de septiembre, un mes después de que la CNTE inició el paro de labores, Nuño anunció que se reanudó plenamente la impartición de clases en las escuelas de los cuatro estados con mayor presencia de la CNTE: Chiapas, Guerrero, Michoacán y Guerrero. Dijo además que con el regreso de los maestros a las aulas había condiciones para establecer nuevamente un diálogo con la CNTE, no para discutir la abrogación de la reforma educativa, sino únicamente para tratar asuntos administrativos locales.

No a la abrogación de la Reforma Educativa, sí a la manipulación de la CNTE

El 25 de septiembre José Luis Escobar, vocero de la sección siete de la CNTE en Chiapas, y José Antonio Altamirano miembro de la sección 22 en Oaxaca, confirmaron que las negociaciones y acuerdos con el Gobierno Federal para disminuir la tensión del conflicto magisterial, levantar bloqueos e iniciar clases, se llevaron a cabo directamente con Miranda.

Fruto de las negociaciones, los maestros disidentes lograron acordar: liberar el pago a supervisores escolares y jefes de sector, así como las cuentas bancarias de la sección 22 y de maestros en Oaxaca; descongelar salarios y cuentas de cajas de ahorro de maestros en Chiapas; la regularización de 6,000maestros en Oaxaca que trabajan sin contrato fijo y sin clave presupuestal por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Además, en las negociaciones con Miranda se acordó la liberación de 25 activistas y maestros que estaban presos por delitos de robo, tentativa de homicidio, y robo de paquetería electoral. La CNTE también logró que se paralizaran los procesos de baja a maestros que acumularon más de tres faltas.

Los maestros no lograron que se reconocieran los ascensos por escalafón, ni las autoridades aceptaron asignar automáticamente plazas docentes a normalistas.

Prospectiva del conflicto magisterial

Después del triunfo del Gobierno Federal para iniciar el curso escolar en los estados donde le CNTE tiene presencia, tiene dos posibles opciones; la primera es administrar el conflicto, no aplicar la reforma educativa y dejar que los ánimos se calmen en estos estados; la segunda opción es aplicar la reforma educativa a cabalidad, con las costos sociales que esto podría acarrear.

Cada uno de estos escenarios mandan mensaje a la sociedad e imponen retos al gobierno. Si el gobierno continúe la aplicación de la reforma educativa continuaran las protestas y la desestabilidad social en los estados donde el CNTE tiene presencia.

Los maestros disidentes de Chiapas (sección 7 y 40) difundieron como un triunfo los acuerdos con Miranda. El más significativo de éstos fue posponer la aplicación de la Reforma Educativa en Chiapas hasta el final de 2018. El secretario de Educación Pública, ha negado en repetidas ocasiones que ese acuerdo sea cierto y ha afirmado que la Reforma Educativa se aplicará a cabalidad en todo México, sin especificar la fecha exacta para su aplicación completa.

Las negociaciones y acuerdos a cambio de levantar el paro de labores que los maestros de la CNTE mantenían en Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca, dejan en evidencia la poca capacidad institucional para aplicar la reforma educativa.

Es una mala señal a futuro que el Gobierno Federal siga cediendo a las demandas de los maestros disidentes que rechazan la reforma educativa, si el gobierno continua con esta estrategia, tendrá que explicar a la sociedad el por qué decidió claudicar en la aplicación de la reforma educativas en estos estados .

De acuerdo con el análisis realizado por B Analytics, en la que se expusieron los posibles escenarios para la solución del conflicto magisterial, el Gobierno Federal optó por administrar éste durante en los dos últimos años restantes de la actual administración.

Todo apunta a que la Reforma Educativa definitivamente no se aplicara en los estados con mayor presencia de la CNTE (Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca). El panorama más seguro es que los maestros seguirán utilizando la bandera de rechazo a la reforma para sacar beneficios al Gobierno Federal.