El reto del próximo gobernador del Estado de México

La fecha de la elección en el Estado de México está cerca. Como B Analytics lo ha señalado en anteriores entregas, se prevé que ésta sea una de las elecciones más reñidas en la historia de la entidad. Hasta hace un año, se sabía casi como una certeza que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) continuaría gobernando durante los próximos seis años. Hoy, todo parece indicar lo contrario.

Las principales encuestas apenas marcan una diferencia cerrada entre el candidato del PRI, Alfredo del Mazo y la candidata de Morena, Delfina Gómez. Esto representa, que, por primera vez en la historia de la entidad, un partido distinto al PRI -y relativamente nuevo- acceda al poder.

Ante un escenario no definido, pero probable, de que Delfina Gómez se convierta en la próxima gobernadora de la entidad más poblada del país, resulta relevante preguntarse ¿cuáles son las condiciones de factibilidad política bajo las que asumiría el poder cualquiera de los candidatos?

Para responder a esta pregunta, es importante comprender el contexto político de la entidad al que se enfrentará el próximo gobernador. El contexto, comprendido como la composición política de los municipios y un congreso local dominado por el PRI. Por ello, el equipo de B Analytics ha preparado un ejercicio de prospectiva y de análisis sobre el entorno político y administrativo al que se enfrentará tanto el candidato del PRI como de Morena en caso de ganar los próximos comicios electorales.

Las encuestas

Las encuestas elaboradas por El Universal y Consulta Mitofsky muestran un empate técnico entre el candidato del (PRI-PVEM-PANAL-PES) Alfredo del Mazo Maza y la candidata por (MORENA) Delfina Gómez Álvarez con un 19.1% y un 17.5% de las preferencias electorales respectivamente de acuerdo con el periódico El Universal; Consulta Mitofsky los coloca con 23.6% y 24.4% respectivamente según se observa en la Gráfica 1 y 2.

En tercero y cuarto lugar se encuentran el candidato por el (PRD) Juan Zepeda con un 10.7% y Josefina Vázquez Mota del (PAN) con un 10.4% de las preferencias electorales, respectivamente de acuerdo con El Universal. Consulta Mitofsky los ubica con el 13.6% y 14.9% de las preferencias electorales para cada candidato. Cabe apuntar que en caso de que ambos partidos compitieran en coalición, la probabilidad de acceder a la gubernatura sería mayor.

Gráfica 1. Preferencia electoral para gobernador

Fuente: elaboración propia con datos de El Universal

Gráfica 2. Preferencia electoral para gobernador

Fuente: elaboración propia con datos de Consulta Mitofsky

El municipio mexiquense: el orden de gobierno indispensable

Los municipios son otro importante bastión de poder en el Estado de México, con 125 municipios, ésta es una de las entidades en las que el presupuesto, las responsabilidades y el poder es fragmentado en 125 unidades políticas con reglas y facultades propias. Si bien, la potestad y capacidad de los municipios y el gobierno estatal es claramente identificable, la cooperación de ambos órdenes de gobierno se sabe indispensables para la ejecución de proyectos gubernamentales de gran calado.

Como lo muestra la Gráfica 3 y el Mapa 1, el próximo gobernador deberá de hacer frente a una entidad en el que el 67% de los municipios es gobernado por el PRI, seguido del 14% por el PAN y únicamente el 1% gobernado por Morena. Indiscutiblemente, los municipios mexiquenses mantienen una agenda política que en muchas ocasiones responde a intereses partidarios, lo que implícitamente implicará llevar a cabo una serie de negociaciones entre el gobierno estatal y los municipios.

En caso de que el PRI resulte vencedor en la próxima contienda electoral, al menos, durante el primer año de gobierno, Alfredo del Mazo no debería de tener mayores dificultades para trabajar en conjunto con los municipios. En el caso de Morena, este escenario no es tan previsible. En este caso se augura que los gobiernos municipales se conviertan en un contrapeso para la gobernadora.

Gráfica 3. Número de alcaldías por partido

Fuente: elaboración propia con datos del IEEM

Mapa 1. Composición política de los municipios en el Estado de México

Fuente: elaboración propia con datos del IEEM

El congreso local: la otra batalla

El congreso local -teóricamente- debería de fungir como un contrapeso del Poder Ejecutivo Estatal. Lamentablemente, en la mayoría de los congresos locales, esto no sucede cuando en estos el partido del gobernador mantiene la mayoría de los escaños. De acuerdo con la Gráfica 4, la actual composición del Congreso local en el Estado de México no muestra una mayoría absoluta por parte del PRI, pero sí exhibe que al menos el 45% de los diputados son pertenecientes a este partido. Al sumar los votos del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza -partidos con los que históricamente ha mantenido coaliciones- el PRI puede consolidar una mayoría legislativa.

Lo anterior es relevante, pues en caso de que Morena obtenga el triunfo, durante su primer año de gobierno; tendrá en el Congreso local una fuerte oposición por parte del PRI, complicando las acciones del gobierno entrante. En el caso de Alfredo del Mazo, este escenario es totalmente diferente, contaría con una mayoría suficiente como para tener un primer año de gobierno productivo al menos hasta que se renueve el congreso local.

Gráfica 4. Composición del Congreso local

Fuente: elaboración propia con datos del IEEM

Es así como el PRI, junto con sus aliados ha logrado asegurar la mayoría simple en el congreso local, obteniendo 38 de las 75 diputaciones al congreso del Estado en la LXI legislatura razón por la cual al actual gobernador no se le ha complicado aplicar, derogar o modificar leyes que le sumen votos a su gobierno.

En resumen, los gobiernos municipales y el Congreso local son dos actores indispensables para entender la próxima elección. Aunque la decisión no se ha tomado, y existe una alta probabilidad de que el PRI pierda las próximas elecciones, el PRI se convertirá en una muy fuerte oposición en la entidad con amplios recursos a su disposición que implicaría entablar futuras negociaciones con el próximo titular del Ejecutivo Estatal. Hasta que eso pase, el panorama es incierto, y los candidatos deberán de hacer conciencia de la importancia de establecer coaliciones y de no cerrarse a ninguna posibilidad.