Escenario electoral incierto en el Estado de México

El Estado de México es uno de las pocas entidades federativas sin tener alternancia. Aunque el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha gobernado durante décadas, se prevé que esta situación pueda cambiar pronto.

De acuerdo con la encuesta publicada el 13 de febrero de 2017 por El Universal, Alfredo del Mazo Maza lidera las preferencias electorales con 19.8%, tan sólo 0.2% por encima de Josefina Vázquez Mota por el Partido Acción Nacional (PAN), quien mantiene 19.6% de las preferencias electorales, seguida por Delfina Gómez Álvarez por el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) con 17.8% como se muestra en la Gráfica 1.

Gráfica 1. Preferencias electorales por candidato

Fuente: elaboración propia a partir de encuesta publicada por El Universal

El Estado de México es el bastión actual del priismo y sede de uno de los grupos políticos con mayor poder en el país. Y aunque, para finales del año pasado, se asumía que el PRI resultaría vencedor en la próxima contienda electoral, factores como el “gasolinazo” y los brotes de violencia en la entidad, ha provocado que la simpatía por el PRI disminuya como se puede observar en la Gráfica 2.

Cabe resaltar que a medida que la preferencia por el PRI ha disminuido, MORENA se ha fortalecido, pues en aproximadamente tres meses, la preferencia por este partido incrementó en más de 100%. Llama la atención que sea MORENA, y no el PAN quien se fortaleciera durante dicho lapso, pues éste último ha sido la segunda fuerza electoral a nivel estatal.

Aunque las razones que explican el cambio en las preferencias electorales no son claras, se puede intuir que el descontento de los votantes sea canalizado por una alternativa totalmente distinta como lo es MORENA. Los números ya muestran a un MORENA bastante competitivo, y aunque no gane la elección, sí mejorará su posicionamiento como fuerza política en las elecciones presidenciales de 2018.

Gráfica 2. Preferencias electorales en el último año por partido político

Fuente: elaboración propia a partir de encuesta publicada por El Universal

Los números no son buenos para el PRI, pues en las elecciones de la entidad siempre ha logrado superar con amplios márgenes de votación al resto de los candidatos. Hoy, a unos cuántos meses de los próximos comicios es poco probable que repita una situación así, pues el partido enfrenta uno de los escenarios más complicados en décadas.

Se prevé que cada candidato adopte estrategias distintas para captar las preferencias del electorado. El PRI, por su parte, tendrá una tarea más difícil que el resto de los partidos: desmarcarse de los errores de administraciones pasadas, así como del desencanto popular hacia el Gobierno Federal, además de capitalizar los aciertos de sus antecesores. Naturalmente, este escenario se sabe complicado, pues el priismo se caracteriza por la unidad y la disciplina partidaria.

El PAN, al ser oposición histórica al PRI en la entidad, ha tenido oportunidad de gobernar en los municipios más importantes de la zona metropolitana. Por lo tanto, este partido, entre todos los contendientes, es el único con una oposición real probada. No obstante, la decepción ante algunas administraciones municipales panistas, han sido causales para que los votantes elijan nuevamente al PRI. Ésta puede ser una gran oportunidad para el PAN, y su estrategia deberá de apoyarse en los aciertos de sus administraciones, así como en materializar el descontento del electorado.

Aunque la intención del voto aumentó para el PRD, éste ha sido la tercera fuerza política en la entidad. La presentación de un candidato como Alejandro Encimas es la única posibilidad de hacer frente al PRI en las próximas elecciones. La presencia del PRD en el Estado de México no es tan competitiva como lo son en entidades como Michoacán, Morelos, Guerrero y la Ciudad de México. Por ello, es importante la presentación de un candidato con gran exposición mediática y que logre coincidir con la militancia perredista.

Finalmente, MORENA, con una mayor probabilidad que el PRD, tendrá mayor libertad para criticar y proponer cambios importantes. El discurso que caracteriza a la izquierda puede encontrar eco en los electores que no conformes con los resultados de las actuales administraciones, podrían favorecer a la izquierda con su voto.