Arrestos en Tláhuac tras muerte de El Ojos

Tras el operativo efectuado el 20 de julio por elementos de la Marina y la Policía Federal en Tláhuac -en la zona sur de la Ciudad de México-, el cual resultó en 8 muertos, incluido El Ojos, líder del cártel de Tláhuac; en un periodo de tan sólo 5 días se han realizado 15 arrestos en la misma área donde ocurrió dicho operativo.

En una conferencia de prensa, el procurador de la Ciudad de México, Edmundo Garrido, mencionó que, “el recuento que tenemos de las personas detenidas de este operativo permanente fueron dos; el 21 de julio por portación de arma de fuego, un tercero por delitos contra la salud y en su modalidad de posesión; seis puestos por ultrajes a la autoridad; uno más por arma de fuego y un tercero por ultrajes que resultó con orden de aprehensión, delitos ambientales y en el evento de ayer cuatro hombres, dos vehículos y numerario de pesos con dólares.” Cabe mencionar que los dos arrestos del 21 de julio -de individuos por portación de armas de fuego- ocurrieron en el funeral de El Ojos.

Es importante resaltar dos cosas que Garrido menciona: arrestos por ultraje a la autoridad y la permanencia del operativo. Es verdad que, no existen detalles adicionales sobre los arrestos por ultraje a la autoridad, sin embargo, sí existe un precedente jurídico que establece que el delito de ultraje a la autoridad es inconstitucional. Esto se debe a que no cumple con el principio de taxatividad, el cual obliga a los legisladores a ser precisos en la descripción de un determinado delito, y también es contrario a la libre expresión. A falta de detalles adicionales, se debe realizar una especulación, para así definir en qué condiciones ocurrieron estos arrestos en particular; y que alternativas pudieron ser tomadas por los oficiales involucrados.

De este modo, es posible que se les haya atribuido este delito -de acciones de agresión física o impedimento de labores- a los detenidos contra los oficiales que desempeñaban sus funciones. No obstante, existen otros delitos atribuibles a tales actos, por lo que denotarlos como ultraje a la autoridad sería incorrecto. El otro posible escenario es en el que simplemente hubiese sucedido agresión verbal -por miembros de la organización de El Ojos u otros ciudadanos descontentos con la situación-, pero esto no es motivo de arresto. En cualquier caso, es claro que existe un problema con los oficiales involucrados.

Otro aspecto importante lo revela Garrido al mencionar “…de este operativo permanente…” al relatar los arrestos realizados. Mientras que elevar el nivel de actividad de elementos de seguridad en un área tras haber abatido al líder de una organización criminal es estratégicamente correcto, un operativo debe tener un objetivo claro y cumplirlo dentro de cierto margen de tiempo. Declarar permanencia de un operativo significa que no hay un objetivo claro el cual se debe cumplir, es decir, que el operativo se perpetúa indefinidamente. De la misma manera, el proponer un operativo para reforzar la seguridad en un área de manera permanente sería admitir que la seguridad típica es inadecuada.

Es evidente que, el seguimiento del operativo del 20 de julio deja mucho que desear en áreas importantes. Por lo mismo, se recomendaría poner al tanto a los elementos de seguridad sobre las nuevas normas en cuanto al delito de ultraje a la autoridad. También se sugeriría ofrecer mayor claridad en cuanto a la estrategia para tratar con el crimen en un área. Ya que el operativo es una medida temporal para evitar una ola de violencia que puede surgir a partir de la muerte del líder de una organización criminal, sería esencial incrementar la cantidad de oficiales y patrullajes en el área permanentemente, debido a que la protección previamente dada no resulta suficiente.