Refuerzan seguridad en frontera sur de México

Más de 500 elementos de la policía estatal chiapaneca fueron enviados a las ciudades de Tapachula y Suchiate para fortalecer los operativos de frente a la delincuencia e inseguridad en la Frontera Sur del país. El despliegue inicial de los elementos de seguridad estará presente en los 19 municipios de las regiones Soconusco e Istmo-Costa realizando acciones operativas, preventivas, y atendiendo de manera directa denuncias ciudadanas.

Ello en el marco de la denuncia del Instituto Nacional de Migración del aumento del ataque de presuntos traficantes de personas a agentes de migración para evitar las labores de detención y repatriación de migrantes.

El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Chiapas, Jorge Luis Llaven Abarca, afirmó que los agentes reforzarán los patrullajes en puntos carreteros contiguos con municipios de la Frontera y caminos de extravío de complicado acceso. Las fuerzas policiacas se coordinarán con corporaciones de seguridad y autoridades de procuración de justicia de los tres niveles de gobierno.

Vale la pena mencionar que, hasta abril de 2016, información disponible sostiene que eran 73 los elementos de la Policía Federal, y de éstos sólo 36 operativos, los que resguardaban la Frontera Sur de México. Estos tienen como prioridad la atención al fenómeno migratorio, proteger la frontera con Guatemala y combatir la trata de personas, además de garantizar la seguridad de la población en rutas de tránsito de insumos y mercancías, y otras que pudieran encontrarse vulneradas por la delincuencia organizada en zonas rurales o marginadas.

La presencia policiaca chiapaneca fue robustecida para la seguridad comunitaria, de lugareños y visitantes que circulan en 650 kilómetros de carreteras y caminos fronterizos. Los operativos contarán con vigilancia permanente motorizada, a pie y con la recepción de denuncias a través del programa Escuadrón de Rescate y Operaciones Especiales. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana aseguró que en la ciudad chiapaneca de Villaflores contará con 10 nuevas cámaras de vigilancia para el monitoreo operado desde el Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo e Inteligencia (C4).

Frontera y migración

frontera-sur

En 2014, México fortaleció su frontera sur, luego que una ola de niños centroamericanos migrantes hacia Estados Unidos disparó una crisis política en esa nación. En 2015, México detuvo cerca de 190,000 migrantes, más del doble que en 2012. Contener el flujo de migrantes de América Central que cruzan México para llegar a Estados Unidos es un tema recurrente en la agenda bilateral.

Datos del Instituto Nacional de Migración (INM) muestran que en 2016 se redujo el número de migrantes detenidos en el país, que se ha traducido en el incremento significativo de detenciones de migrantes en la frontera estadounidense. La disminución en la detención de migrantes en México ha frustrado a funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos que consideran los esfuerzos en la materia han sido insuficientes.

Según cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos, el total de familias detenidas cruzando entre México y Estados Unidos aumentó 122% de octubre de 2015 a abril de 2016, a comparación del mismo periodo anterior. Asimismo, la cantidad de menores de edad detenidos viajando solos se elevó en 74%. Sin embargo, menos migrantes son retenidos en su circulación por el territorio mexicano. Durante el mismo lapso, México detuvo y deportó cerca de 5% menos personas que en 2014-2015.

En 2014, México lanzó el “Plan Frontera Sur” para intensificar controles fronterizos, registrar a los migrantes y restringirles el uso de la peligrosa red de trenes conocida como “La Bestia” en su trayecto hacia Estados Unidos. El éxito de dicho plan obligó a los “polleros” a cambiar su modus operandi, y es por ello ahora rentan camiones para enviar a los migrantes a través de todo el país hasta la frontera estadounidense, a un costo de hasta 8,000 dólares por persona.

El 24 de agosto de 2016 la Secretaría de Comunicaciones y Trasportes canceló la concesión a la empresa Chiapas-Mayab la operación de “La Bestia” argumento causas de seguridad nacional, como parte de los esfuerzos del Gobierno Federal en materia de seguridad en la frontera sur de México.

De enero a julio de 2016, las solicitudes de asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados aumentaron 150% respecto a 2015, y se estima podrían alcanzar hasta 10,000 peticiones al cierre de 2016. A pesar de que los solicitantes de asilo y las personas refugiadas van en aumento, el número todavía es pequeño comparado con la cantidad de los flujos migratorios.

De acuerdo con la Secretaría de Gobernación, entre enero y mayo de 2016 han sido detenidos 70,877 migrantes. Los solicitantes de asilo representan 2.9% del total de migrantes en detención, en tanto que las personas reconocidas como refugiadas representan apenas 1.1% de los detenidos.

Los operativos de frente a la inseguridad en la Frontera Sur del país explican un esfuerzo de México por fortalecer su relación con Estados Unidos al hacer la frontera de Centroamérica más segura, la cancelación de la concesión de “la Bestia” acusa a que se intensificara los problemas de seguridad en la frontera sur. Las autoridades mexicanas tendrán dos tareas fundamentales en la implementación de los operativos mencionados en Chiapas: respetar los derechos de los migrantes actuando bajo el marco jurídico nacional y lograr eficacia en el combate a los grupos dedicados al tráfico y trata de personas.